Soledad segunda

 

2019-20

Para gran orquesta [3.3.3.3 – 4.3.3.1 – timp, 2 perc – arpa – 12.10.8.6.4] – 12' 30"

Estreno (versión reducida) : SWR Symphonieorchester. Titus Engel (dir.). Friburgo, julio 2021

Obra escrita como proyecto de fin de estudios de la especialidad de Composición de Musikene

NOTA DE PROGRAMA

El recorrido del peregrino a través de las Soledades de Góngora, pese a encontrar diferentes situaciones y circunstancias, es eminentemente solitario. Las sensaciones que me evocó la lectura de la poesía gongorina me han acompañado en la trayectoria de esta pieza, cuya relación con la obra de Góngora no surge de una voluntad de establecer un pretexto formal o “motívico”, sino de crear una asociación poética y –me atrevería a decir– ideológica.

Las ideas de soledad, de búsqueda de identidad, de transformación o de desaparición han estado en la concepción tanto del discurso como del material musical, sin la intención de que el conjunto de estas nociones configure una secuencia o narración.

Desde la pulsación implacable a la rugosidad, desde la transparencia a las melodías de ruidos blancos filtrados, la obra se desarrolla –por tanto– por transformación y oposición de figuras y texturas musicales, buscando crear una especie de mosaico cambiante e inestable; y conduciéndonos así hacia ideas y sensaciones de velocidad, contradicción, oscilación o precipitación. El perfil de la orquesta y la temporalidad de la obra se ven, finalmente, esculpidos por la morfología de cada gesto, dando lugar a una música que avanza de manera lineal sin retroceso, a una especie de energía desencadenada, precipitada y –no obstante– contradicha por el principio de la reiteración, e incluso de la repetición pura.

La soledad permanece como la búsqueda de la escucha interior más nítida y precisa, la escucha que permite crear una relación indisoluble con la obra, una temporalidad fiel a la percepción interior de la música, de una naturaleza prácticamente intangible.

Como diría Luigi Nono en El error como necesidad:

“Es muy difícil escuchar, en el silencio, a los otros. Otros pensamientos, otros ruidos, otras sonoridades, otras ideas. A través de la escucha, intentamos habitualmente encontrarnos a nosotros mismos en los otros. Queremos encontrar nuestros propios mecanismos, nuestro propio sistema, nuestra racionalidad, en el otro.

Hay en esto una violencia totalmente conservadora.

En lugar de escuchar el silencio, de escuchar a los otros, esperamos escucharnos, una vez más a nosotros mismos.” *

 

Manuel Hidalgo Navas

*) Traducción propia, a partir de L. Nono (2007). Écrits. Éditions Contrechamps. Texto traducido del italiano por Laurent Feneyrou.

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